vesícula biliar calcificado

vesícula biliar calcificado

http://dx.doi.org/10.1590/S0100-39842011000600010

engrosamiento de la pared de la vesícula biliar en ecografía: cómo interpretarlo? *

Aldo Benjamim Rodrigues Barbosa I; Ronan Luis Márquez Ferreira de Souza II; Rogério Silva Pereira III; Giuseppe D’Ippolito IV

I MD, radiólogo en la Santa Casa de Misericórdia de Ituverava, especial para estudiantes, Curso de Posgrado en Patología, Universidad Federal de TriâNgulo Mineiro (UFTM), Uberaba, MG, Brasil
PhD II, Profesor Asociado de la Universidad Federal de TriâNgulo Mineiro (UFTM), Uberaba, MG, Brasil
III MD, radiólogo, Departamento de Diagnóstico por Imágenes, la Santa Casa de Misericórdia de Ituverava, Ituverava, SP, Brasil
grado IV Fellow PhD, Profesor Asociado, Departamento de Diagnóstico por Imágenes, Universidade Federal de São Paulo (Unifesp), São Paulo, SP, Brasil

La presente revisión tenía por objeto proporcionar ayuda para la correcta interpretación de engrosamiento de la pared de la vesícula biliar y el diagnóstico diferencial a la ecografía. engrosamiento de la pared de la vesícula biliar es un hallazgo ecográfico frecuente y ha sido objeto de gran interés por ser considerado como un rasgo distintivo de la colecistitis aguda, a pesar del hecho de que tal conclusión se observa en un número de otras condiciones médicas. Una caracterización y adecuada interpretación de este hallazgo es de gran importancia, teniendo en cuenta que el diagnóstico correcto tiene un impacto directo sobre el tratamiento que en algunos casos incluye la cirugía. En el presente artículo, los autores describen un conjunto de signos ecográficos que, en asociación con los hallazgos clínicos y de laboratorio puede reducir el número de hipótesis diagnósticas que permiten un establecimiento más preciso de la causa para el engrosamiento de la pared de la vesícula biliar a través de una evaluación racional de datos.

palabras clave: Vesícula biliar; La ecografía; Inflamación; Neoplasma.

Entre las diferentes enfermedades que causan paredes de la vesícula biliar que espesan además colecistitis aguda, pancreatitis, diverticulitis, la insuficiencia cardíaca, la pielonefritis y la hepatitis pueden ser mencionados. La caracterización e interpretación adecuada de tal hallazgo es de suma importancia, teniendo en cuenta que el diagnóstico correcto tiene un impacto directo en el tratamiento y que en algunos casos algunas de estas enfermedades requieren abordaje quirúrgico (2).

La ecografía es el método de imagen inicial para el enfoque diagnóstico y evaluación del sistema biliar, ya que está ampliamente disponible, segura, inocua y no es caro. Este método permite el estudio detallado en tiempo real de la vesícula biliar, además de la evaluación de otros hallazgos que contribuyen al diagnóstico final, evitando así colecistectomías innecesarios y sus complicaciones (3-5). Además, antes de la operación de Estados Unidos (24 a 48 horas antes de la cirugía) se puede utilizar como un método seguro y eficaz para evitar intraoperatoria colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (IERC) (6). En el presente artículo, engrosamiento de la pared de la vesícula biliar se contextualiza para orientar su correcta interpretación a la luz de los datos clínicos y para permitir la elección del enfoque terapéutico apropiado.

Anatomía y técnica ecográficos

Vesícula biliar de Estados Unidos se lleva a cabo de forma rutinaria con un transductor convexo. Con el fin de adquirir imágenes apropiadas, una exploración sistemática debe llevarse a cabo con vistas en sección longitudinales y transversales del órgano, la evaluación de su patrón de forma, dimensiones, espesor de pared, la regularidad y la textura de sus paredes y contenidos, además de locorregional y Doppler velocimétrica al- alteracio- (8). Con el fin de contribuir a la evaluación ecográfica, los aparatos están equipados con los recursos que mejoran la precisión de métodos, tales como la imagen armónica, lo que permite relaciones de contraste de ruido mayor resolución lateral, señal-ruido y (9).

imágenes ecográficas proporcionan una representación fiel de la vesícula biliar que puede correlacionarse con su estructura anatómica. Por medio de los Estados Unidos, es posible identificar tres capas: la más interna, correspondiente a la mucosa, que es lineal, ecogénica y presenta una superficie regular; la segunda, que corresponde a la capa muscular, es delgada y ligeramente hipoecoica; y capa más externa correspondiente a serosa del órgano, que es lineal, ecogénico y regulares (1,9).

colecistitis aguda litiásica

Otros hallazgos ecográficos son importantes, ya que aumentan la especificidad del método, tales como: cálculo impactado en el conducto biliar común con dilatación aguas arriba, los cálculos del infundíbulo, la vesícula biliar tensa con un diámetro transverso gt; 4 cm (hidropesía de la vesícula biliar), descompresión dolorosa positiva en el punto quística (signo de Murphy ecográfico), presencia de líquido perivesicular y hiperaflujo de sus paredes en Doppler (5) (Figura 4 ).

La sensibilidad de EE.UU. oscila entre el 80% y el 100%, y oscila especificidad entre 60% y 100%. El valor predictivo positivo en la identificación de los cálculos es de 88%, aumentando hasta el 92% como asociado con el signo ecográfico de Murphy. engrosamiento de la pared de la vesícula biliar asociada con el signo de Murphy tiene un valor predictivo de hasta un 94% (11,12).

Otra rara condición que determina engrosamiento de la pared de la vesícula biliar asociada con el proceso inflamatorio es el síndrome de Mirizzi. En tal situación, un cálculo impactado situada en el cuello de la vesícula biliar o en el conducto cístico provoca la dilatación de la vía biliar, causando la compresión del conducto hepático común o inflamación secundaria, produciendo edema o fibrosis en la pared del conducto. En los Estados Unidos, además del cálculo impactado, se observa una colédoco distal con pinza de lo normal, signos inflamatorios peribiliary y engrosamiento de la pared de la vesícula biliar, similar a la colecistitis aguda. La resonancia magnética (RM) y la colangiografía RM son muy útiles en estos casos, sobre todo para descartar la presencia de un tumor de la cabeza del páncreas o colangitis esclerosante primaria (11) (Figura 5 ).

colecistitis crónica litiásica

Consiste en un proceso inflamatorio de la vesícula biliar, se originó a partir de una obstrucción de la vesícula biliar transitoria, causando inflamación y fibrosis (11,12). vesícula de porcelana es una presentación poco frecuente de la colecistitis crónica, donde las paredes de la vesícula biliar son parcial o totalmente calcificado. A pesar de la falta de consenso, muchos autores consideran que el proceso inflamatorio representa un factor de riesgo para el carcinoma de la vesícula biliar, y, aun siendo él un hallazgo casual en pacientes asintomáticos sometidos a exámenes de rutina de los Estados Unidos, muchos abogan por la colecistectomía profiláctica (1,3,13) (Figura 4 ).

colecistitis alitiásica es una entidad poco frecuente y grave, que afecta a los pacientes con diabetes y en mal estado general. Es más común en pacientes hospitalizados (sometidos a ventilación mecánica y la hiperalimentación) y víctimas de trauma, o en pacientes con quemaduras extensas, con una alta tasa de mortalidad. Tal condición fue descrita en 1970, en los soldados heridos de gravedad durante la guerra de Vietnam (14).

Durante la interpretación de los hallazgos ecográficos, es decir, el engrosamiento de la vesícula biliar de pared, la vesícula biliar tenso y distendido, y la presencia de líquido perivesicular, la correlación con el contexto clínico es de suma importancia para un correcto diagnóstico (3,14). La ausencia de signo ecográfico de Murphy no descarta el diagnóstico (14,15) (Figura 6).

Es una patología infrecuente, que se describe en la década de 1980 como una presentación pseudotumor de la colecistitis crónica litiásica, secundaria biliares extravasación a través de las paredes de la vesícula biliar, con frecuencia asociado con adenocarcinoma (17,18). En el examen macroscópico, se observa un engrosamiento nodular de las paredes en asociación con la presencia de cálculos y la posible infiltración loco-regional. De los nódulos linfáticos y la convivencia con cáncer de vesícula biliar también se pueden encontrar.

Su principal signo ecográfico es engrosamiento de la pared de la vesícula biliar difusa, además de nódulos hipo-echoic, que se puede encontrar en hasta el 35% de los pacientes (3,17,18). Tales casos pueden ser indistinguibles de la presentación de infiltración del carcinoma de la vesícula biliar (18). Clínicamente se presenta con un cuadro clínico de la colecistitis en mujeres de edades comprendidas entre 60 y 70 años.

Adenomyomatosis de la vesícula biliar

Es una condición no inflamatoria benigna de la vesícula biliar, que se encuentra en el 8,7% de las colecistectomías (5). Se manifiesta con dolor persistente en el hipocondrio derecho, y se encuentra con más frecuencia en las mujeres, en asociación con los cálculos biliares en el 90% de los casos. Al síntomas persistencia, la colecistectomía está indicada (5,15).

Focal y engrosamiento de la pared de la vesícula biliar nodular representan aproximadamente el 50% de todas las lesiones polipoides, y la mayoría de las veces no presentan un potencial maligno (1). Los pacientes no presentan ningún síntoma y en los Estados Unidos, se identifica una imagen nodular bien definida ecogénica estática. Los principales diagnósticos diferenciales incluyen adenoma y adenocarcinoma (1,19).

Bidimensional Estados Unidos no es capaz de diferenciar pequeños pólipos neoplásicos de los no neoplásicas, pero algunos estudios han demostrado la utilidad de las tres dimensiones de Estados Unidos en el diagnóstico diferencial entre pólipos (Figura 8). En tales casos, MRI puede ser muy útil en la que la diferenciación (20).

El adenocarcinoma es el tipo histológico maligno de tumor que afecta con más frecuencia la vesícula biliar, que ocurre en 90% de los casos. Dicho tumor se presenta generalmente tres patrones de imagen: a) que ocupa y oscureciendo el lecho vesicular en masa; b) engrosamiento parietal focal o difuso; c) la lesión parietal polipoide que se proyecta hacia su lumen. Su presentación más frecuente es una gran lesión sólida en la vesícula biliar de la fosa en asociación con los cálculos y que se extiende al hígado y órganos adyacentes (Figura 10).

Cuando focal o engrosamiento de la pared asimétrica gt; 10 mm se encuentra, la posibilidad de neoplasia es alta. En tales casos la caracterización de otros factores tales como loco-regional ganglios linfáticos ampliación mejora la hipótesis de diagnóstico. La tomografía computarizada (TC) presenta un patrón de realce característica que es típica de las lesiones sospechosas de malignidad, con captación de contraste yodado en la fase arterial, convirtiéndose isodensa en la fase de equilibrio (22,23). La resonancia magnética demuestra hiperintensa y las imágenes heterogéneas en las secuencias ponderadas en T2 e hipointensa en las secuencias ponderadas en T1, con la mejora de post-contraste. En los casos de engrosamiento difuso con infiltración uniforme, su aspecto de formación de imágenes es similar a la de la colecistitis crónica (21).

Metástasis a la vesícula biliar

Algunos tumores, como el tumor carcinoide, linfoma, carcinoma de mama y sarcomas hacen metástasis a la vesícula biliar, siendo por tanto una posible causa del engrosamiento de la pared de la vesícula biliar. Entre ellos, el más común es el melanoma, que representa aproximadamente el 50% de los casos (24). Estas lesiones son indistinguibles de la neoplasia primaria, pero son mucho menos frecuentes encontrado y no asociados con los cálculos biliares.

En la evaluación de tales trastornos, el hallazgo ecográfico clave es la conservación de la regularidad y la ecogenicidad de la mucosa, es decir, de la primera capa. El engrosamiento de la pared se produce a expensas de la capa hipoecoica correspondiente a edema de la capa muscular y del tejido conjuntivo (1,4,5).

La pancreatitis aguda es una enfermedad común en nuestro medio ambiente y sus principales causas son las de origen biliar y alcohólica. Aproximadamente el 64% de los pacientes que se presentan con pancreatitis evolucionar con el engrosamiento de la pared de la vesícula biliar (3,23) secundaria a la extensión del proceso inflamatorio hacia estructuras locorregionales (3-5).

Sobre la base de este principio fisiopatológico, cualquier proceso inflamatorio localizado en el hipocondrio derecho, tales como úlcera duodenal perforada, diverticulitis aguda, apendicitis y pielonefritis, puede determinar engrosamiento de la pared de la vesícula biliar (3,4,9,20,25) (Figura 8 ).

En los casos de hepatitis viral, se observa un engrosamiento difuso de la pared regular y la vesícula biliar. La vesícula biliar se ha secado, en asociación con la presencia de ganglios adyacente al hilio y hepatomegalia, además de malestar general, fatiga, artralgia y la ictericia (2,17).

disfunciones hepáticas como la cirrosis, la desnutrición y la ascitis, causan engrosamiento parietal secundario a hipoalbuminemia en la ascitis (7). La hipoalbuminemia es la anomalía más frecuentemente asociada con ascitis en los niños (1). La ascitis puede ser una consecuencia de los trastornos benignos y malignos. Algunos informes sugieren que el engrosamiento de la pared de la vesícula biliar se encuentra con más frecuencia en enfermedades benignas, mientras que las condiciones malignas no causan engrosamiento de la pared de la vesícula biliar (Figura 12).

hígado cardíaca es una condición clínica que se encuentra en los individuos que presentaban insuficiencia cardíaca derecha. El mecanismo fisiopatológico de la engrosamiento de la pared de la vesícula biliar está relacionado con aumento de la presión intrahepática, la determinación de edema en la segunda capa de la pared de la vesícula biliar asociada con la preservación de la apariencia hiperecogénicos de la mucosa. Otros hallazgos, como la ectasia de las venas hepáticas y la vena cava inferior, alteraciones velocimétrica Doppler y hepatomegalia también se encuentran con frecuencia en esta condición clínica (6).

La ecografía es el método de elección para el estudio de la vesícula biliar, la máxima sensibilidad en la detección de engrosamiento de la pared de la vesícula biliar. Tal hallazgo no es un sinónimo para la colecistitis aguda. La correlación con otros ecográfica, clínicos, de laboratorio y los resultados epidemiológicos es de suma importancia con el fin de evitar innecesarias colecistectomías.

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El Dr. Luis Ronan M.F.de Souza.
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* Estudio desarrollado en los Departamentos de Diagnóstico por Imágenes de la Santa Casa de Misericórdia de Ituverava, Ituverava, SP, y Universidade Federal do TriâNgulo Mineiro (UFTM), Uberaba, MG, Brasil.

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